Tu hijo adolescente ¿te incluye en sus redes sociales?

Adolescencia

En las redes, los adolescentes hablan demasiado cuando no se debe, como no se debe y con quien no deben hacerlo, lo que crea el gran vacío de muchas virtudes.

En el consultorio familiar de Aleteia, la madre de una adolescente comentaba la vergüenza y depresión por la que pasaba su hija por ser objeto de las burlas de propios y extraños, debido a que alguien a quien le había participado una confidencia, había traicionado su confianza y lo había comentado por las redes. Más aun, logro hacerlo con unas desafortunadas fotografías.

Muy triste, admitió que ese alguien, era nada menos que una de las mejores amigas de su hija que frecuentemente los visitaba, por lo que el momento de encararla no tardo en presentarse.

Solo que al llamarle la atención sobre la situación de su hija, se encogió de hombros, y con la actitud de quien se considera una experta conocedora de la jungla digital, le contesto: — Bueno… ¡así son las cosas en el mundo del internet, y ella lo sabe!

Luego agregó:   —Nosotros, lo que no comentamos internet, es como si no lo hiciéramos o no lo pensáramos. Por eso colgamos las fotos y demás cosas como prueba de lo libres y activos que somos, así que el más acelerado, es el más admirado; por lo que esta de moda hacer el mayor número de cosas, de ser posible al mismo tiempo, y entre más atrevidas, mejor, para luego contarlas todas en nuestro perfil.

¿Qué puedo hacer para ayudar a mi hija? – me preguntó finalmente quién consultaba.

—La explicación que te dio la amiga de tu hija —le conteste—,  se debe a que muchos  adolescentes hablan demasiado cuando no se debe, como no se debe y con quien no deben hacerlo, lo que abre importantes áreas de oportunidad a los padres para concientizar a los hijos en el correcto uso de las redes.  lo que crea un gran vacío de muchas virtudes sobre todo las del respeto, la prudencia y la intimidad.

—Aprovecha —continué— la mala experiencia que se ha llevado tu hija para retomar su educación contra corriente tan necesaria hoy en día, para ello, pídele  que comparta sus redes contigo,  pero no te alarmes de los muy posibles contenidos amorales, porque podrías  perder su confianza.

Y razonadamente enséñale a corregir actitudes en aspectos concretos.

Enseñándoles a controlar lo que se comunica.

  • A guardar silencio cuando no se les ha preguntado.
  • Respetar un secreto o una confidencia.
  • Medir el alcance de las palabras sin contar que se puede molestar o hacer sufrir a alguien.
  • Respetar derecho a la buena fama del prójimo.
  • No hacer y expresar juicios indebidos.
  • No comunicar a reacción sin esperar o reflexionar publicando y difundiendo los propios gustos, nuestras opiniones o comentarios sobre cualquier cosa pues se puede cosechar malos momentos posteriores.

A no exponer la propia intimidad.

  • La intimidad es lo mas propio de la persona, lo que guarda en su interior y solo lo debe comunicar a quien más confía, sobre todo cuando se trata de algo a través de un texto entre personas, la intimidad significa máxima confianza.
  • Se piensa erróneamente que todo lo virtual no es real, pero…si alguien imprimiera una foto, noticia o una entrada en un blog y nos entregara el papel, la experiencia diría lo contrario.
  • No ignorar el enorme riesgo de interactuar con desconocidos con gran habilidad para hacerse pasar por alguien distinto a los que en realidad son.
  • Considerar el hecho de que la actual generación tendrá un registro público y documentado de sus vidas debido a que toda la información colgada en una red social, que puede ser en un momento utilizada para bien o para mal.

Ahí quedan comentarios, fotografías e información que pueden resultar comprometedoras.

El respeto a los demás y a sí mismo:

  • No bucear en la intimidad de los demás.
  • No alimentar el morbo desde el anonimato.
  • Vivir el temple y la fortaleza al rechazar la pornografía, de ser posible bloqueando su acceso.
  • Comprender que la intimidad es la zona intima y reservada de una persona, de un grupo o de una familia, y saber preservarla.
  • No admitir los reenvíos con contenido insulso, obsceno, banal.

A revalorar la verdadera amistad y confidencia a través del trato personal:

  • A saber, compartir de persona a persona el amor, los proyectos, ilusiones, metas, deseos sabiendo que nos interesan y se interesan por nosotros.
  • Lo mismo las alegrías, penas y sinsabores.
  • Trasmitir vivencias con el colorido de nuestra intima riqueza.
  • No sustituir el hablar de Dios en forma personal, con bellos mensajes que suelen ser solo sensiblería espiritual.

Me he entrevistado nuevamente con la medre de la adolescente que me ha manifestado su optimismo en la mejora de su hija en su participación en las redes.

Aunque lo mejor, es llegar antes.

A los jóvenes se les debe enseñar que el vinculo que une a la familia es el amor personal, y este solo se puede proyectar y vivir a través del trato personal, por lo que no se puede amar o tratar personalmente a quienes en lo amplio de la sociedad es imposible llegar a conocer.

Mucho menos tratándose de una “sociedad virtual”.

 

Solicita consulta escribiendo a: orfa_astorga@consultoriafamiliar.com.mx